Puente Alejandro III

El Puente Alejandro III es el más famoso de cuantos cruzan el río Sena a su paso por París. Fue construido con motivo de la Exposición Universal de 1.900, celebrada en la capital francesa. Sus conjuntos escultóricos lo convierten, además, en uno de los puentes más bonitos de Francia.

El Puente Alejandro III destaca por su belleza y elementos decorativos. Y lo hace, en mi opinión, sobre el resto de los que cruza el río Sena a su paso por París.

 

Símbolo de alianza franco-rusa

Construido para la Exposición Universal de París de 1.900, se inauguró el 14 de abril del mismo año.

La primera piedra fue colocada el 7 de octubre de 1.896. Fue en un acto protocolario llevado a cabo por el zar Nicolás II de Rusia en presencia del entonces presidente de Francia, Félix Faure.

El objetivo de este acto y la elección del nombre del puente, fue simbolizar la alianza franco-rusa. Dicha alianza, fue iniciada por el zar Alejandro III, a quien está dedicado el puente.

Las obras, sin embargo, comenzaron más tarde, en 1.897. Sus encargados fueron los arquitectos Cassien-Bernard y Gaston Cousin, así como los ingenieros Jean Résal y Amédée Alby.

Por los mismos motivos de escenificar la alianza entre Francia y Rusia, en San Petersburgo se hizo un acto de inauguración de otro puente. En su caso, fue el de la Trinidad, donde Félix Faure devolvió la visita a los dirigentes rusos.

 

Arquitectura del Puente Alejandro III

Arquitectónicamente, el Puente Alejandro III destacó en su momento por ser una de las primeras estructuras prefabricadas que existieron. Y, también, por cruzar el Sena con un solo arco.

Sus elementos fueron realizados en Le Creusot, en la región de Borgoña, donde la familia Schneider producía acero de gran calidad.

Igualmente, están bien aprovechados sus elementos decorativos, que hacen las veces de contrapeso del puente. Al mismo tiempo, lo dotan de un estilo que fue representativo como símbolo de la llamada Belle Époque.

 

Elementos decorativos

Además de los contrapesos, también, puedes ver en el puente los conjuntos escultóricos que representan «Las Ninfas del Sena» y las «Ninfas del Nevá». Si no lo sabes, aclararte que el Nevá es un río que cruza San Petersburgo, que, cuando se construyó este puente, era capital de Rusia.

Por otro lado, son 36 sus candelabros de bronce, de los cuales los cuatro en los extremos del puente destacan sobre el resto. Estas farolas fueron realizadas por la compañía Lacarrière, que también trabajó en la Ópera Garnier.

Completan la escena dos columnas de 17 metros de altura rematadas por estatuas de caballos alados de bronce dorado. Cada una de ellas tiene un significado único: simbolizan el éxito de la industria, el comercio, las artes y las ciencias.

También, cuenta con estatuas representando cuatro etapas distintas de Francia. Son la de Carlomagno, el Renacimiento, bajo el mandato de Luis XIV y, por último, la Era Moderna. Completan los conjuntos escultóricos cuatro leones.

DÓNDE ESTÁ

Cours la Reine – Quai d’Orsay
75008, Paris

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CÓMO LLEGAR

Metro: Invalides

RER: Invalides

Bus: 63, 72, 83, 93 y Balabus

MAPA