Plaza de la Concordia

La Plaza de la Concordia es una de las más destacadas plazas de París. Ubicada en uno de los extremos de los Campos Elíseos, en ella adquieren protagonismo el Obelisco de Lúxor y las dos fuentes que lo flanquean.

Historia de la plaza

El primer nombre con el que se la conoció fue Plaza de Luis XV. Y es que, en su honor, se instaló aquí una estatua de este rey a caballo para celebrar su recuperación de una enfermedad. Fue inaugurada el 20 de junio de 1.763.

A lo largo de la Revolución Francesa, esta plaza se convertirá en lugar de gran importancia para la celebración de eventos. También, para las decapitaciones que se produjeron a través de la guillotina instalada en la misma.

Una guillotina que acabó con la vida de María Antonieta, Luis XVI y Robespierre (y otras 1.116 personas). Así, casi la mitad de las 2.498 personas que fueron oficialmente guillotinadas en París, perdieron la vida aquí.

Pasada la sangrienta época llamada el Terror, este espacio, por aquel entonces renombrado Plaza de la Revolución, vuelve a cambiar de denominación. Será entonces llamada, por primera vez, Plaza de la Concordia.

Su nombre fue un claro intento por buscar la reconciliación de los franceses tras un período convulso.

Pero no quedó ahí el baile de denominaciones de este espacio público. Volvió a llamarse Plaza Luis XV, luego Plaza Luis XVI y Place de la Charte. Ya definitivamente, en 1.830, de nuevo fue la Plaza de la Concordia hasta nuestros días.

Este hecho, que podría pasar por anecdótico, realmente refleja la inestabilidad que se vivió en Francia desde finales del siglo XVIII a principios del XIX.

Y no únicamente el nombre fue motivo de controversia en este lugar. También, los elementos decorativos o conmemorativos del mismo. Así, la estatua ecuestre original de Luis XV para la que se construyó la plaza, acabaría fundida en la época de la Revolución. Posteriormente, pasó también por aquí una estatua llamada de la Libertad, que nada tiene que ver con la de Nueva York. Y hubo, entre otros, un proyecto de estatua homenaje a Luis XVI que no llegó a erigirse.

 

Obelisco de Lúxor

Tras tanto elemento de discordia, fue en 1.831 cuando el virrey de Egipto, Mehemet Ali, ofrece a Francia dos obeliscos de la ciudad de Lúxor. Pensando que un obelisco será un símbolo sin significado político que cause malestar entre las diferentes ideologías francesas, se decide transportar uno hasta París.

El 25 de octubre de 1.836 se levanta, ante más de 200.000 personas, el obelisco en esta Plaza de la Concordia. Hoy en día, sigue en el mismo lugar. Así que, todavía lo puedes ver cuando pases por allí. Mide 23 metros de altura y pesa 222 toneladas.

Fabricado en granito rosa de Asuán, tiene caracterizado a Ramsés II y cuenta con más 3.300 años de antigüedad.

 

Qué ver en la Plaza de la Concordia

Además del obelisco, destacan, también en la plaza, dos fuentes con conjuntos escultóricos que representan mares y ríos. También, cuenta con estatuas que simbolizan diversas ciudades francesas y farolas con elementos decorativos. Rodeando la plaza, hay algunos lujosos edificios como la sede del Ministerio de la Marina o el Hotel de Crillon.

La extensión de la Plaza de la Concordia, con sus 86.400 metros cuadrados, es otro de sus rasgos a tener en cuenta. Y es que, la convierten en la plaza más grande de París. Y en Francia, por tamaño, únicamente la supera la Plaza de Quinconces en Burdeos.

Volviendo a la Concordia, se ubica en uno de los extremos de Los Campos Elíseos. Esto, te invita a recorrer la famosa avenida desde este lugar hasta otro monumento destacado que encontrarás en el otro extremo: el Arco del Triunfo.

DÓNDE ESTÁ

Place de la Concorde
75008, Paris

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CÓMO LLEGAR

Metro: Concorde

RER: Charles de Gaulle – Étoile

Bus: 24, 42, 52, 72, 73, 84, 94 y Balabus

MAPA